miércoles, 30 de marzo de 2011

Amistad y amor capítulo 26


26º- Encuentro peligroso…

            Kira estuvo algo intranquila. Sabía que todas las tardes Álvaro se iba a jugar a la consola. Pero volver a esa casa le daba malas vibraciones, no se sentiría a gusto hasta estar fuera de esa casa definitivamente.
 
Cuando dieron las seis, se pusieron en marcha. Lo que alteró más el estado anímico de Kira.

–Por favor, cálmate, que no va a pasar nada.

-No sé, tengo un presentimiento…

-Tranquila, ¿Vale? Yo estoy contigo. –dijo cuando aparcó el coche.

            Se bajaron del coche y cogieron un par de cajas que Aitor tenía por casa, para así poder guardar las cosas. Abrieron con las llaves que todavía conservaba Kira. La casa estaba en absoluto silencio.

            Los muebles tenían una gran capa de polvo y muchas de las cosas estaban descolocadas o tiradas en el suelo. Se notaba que Álvaro no se ocupaba para nada de la casa. 

– ¡Qué pocilga…! –dijo Aitor.

-De la casa siempre me ocupaba yo. –comentó mirando a su alrededor.

-Bueno, cogemos las cosas que quieras y nos vamos.

            Buscaron ropa, algunos objetos personales a los que les tenía mucho cariño, libros y DVDs. Lo metieron en las cajas y Aitor empezaron a bajarlas al coche. 

– ¿Cuántas quedan? –preguntó él desde el portero.

-Solo un neceser de maquillaje. Espérame en el coche, que lo cojo y bajo.

-Vale.

            Cogió el neceser y cerró la puerta, llegó hasta el portal y le sorprendió tremendamente la escena. Álvaro estaba frente a Aitor, junto al coche.

–Por fin te veo… estás más guapa todavía.

-Álvaro… -dijo aterrada.

-No te acerques a ella. –amenazó Aitor poniéndose delante de ella.

-¿Y me lo vas a impedir tú? –preguntó riéndose.

-Sí. Así que si no quieres salir mal parado, lárgate. –su voz era firme y profunda.

-Eso lo vamos a ver. –le retó.

            Se abalanzaron el uno contra el otro en una dura pelea, de golpes y patadas. Kira estaba temblando de miedo, mirando cómo se peleaban, no era capaz de reaccionar. Y el miedo a que le ocurriera algo a Aitor la paralizaba más aún.

            Los dos recibían golpes por doquier. Ambos se habían partido los labios y les sangraba la nariz. Mientras Kira seguía sin reaccionar y sin saber lo que hacer para que esa pelea terminase.

            Hasta que Aitor le dio un golpe certero en el estómago que hizo que se doblara y lo aprovechó para tumbarlo. Entonces se acercó a Kira, y la arrastró hasta el coche, mientras Álvaro se retorcía de dolor en el suelo.

- ¡Vámonos! –gritó cerrando las puertas.

            Arrancó el coche a toda prisa y se fueron de allí lo más deprisa que pudo. Kira estaba muy nerviosa pero consiguió calmarse para preguntarle.

– ¿Estás bien? ¿Te hizo daño?

-Estoy bien, solo son unos golpes. –dijo limpiándose la sangre de la cara.

            Sabía perfectamente dónde tenía que ir. A casa de su hermano, pues Kira se había puesto muy nerviosa con el enfrentamiento, y era evidente que necesitaba ser consolada por su hermana.

Llegaron pero no había nadie en la casa. Le llamó al móvil y lo cogió enseguida. 

– ¿Dónde estáis?

-Dando un paseo para que Rosa estire las piernas. ¿Por qué? –preguntó Izan.

-Estamos en vuestro portal, ha pasado algo. –dijo muy serio.

-Ahora vamos. –contestó antes de colgar.

            Esperaron en el portal. Kira no había pronunciado palabra, había escondido el rostro en el pecho de Aitor. Él acariciaba su espalda para intentar calmarla. Al poco rato vieron aparecer a sus hermanos.

            Los vieron muy serios, Kira estaba asustada y casi temblando. Izan y Rosa les preguntaban con la mirada qué era lo que había ocurrido. Kira al ver a su hermana se abalanzó sobre ella para comenzar a llorar desconsolada.

-¿Pero qué ha pasado? –preguntó Izan al ver la reacción de Kira.

-Mejor subamos, que no es un tema para hablarlo en la calle. –sugirió su hermano.

            Hicieron caso a la sugerencia de Aitor. Una vez arriba, Rosa le preparó una tila a su hermana para que se calmara. Izan estaba ansioso por saber lo que ocurría. 

–Bueno, decidnos ya lo que ocurrió. Porque parece que vienes de una pelea, hemanito.

-El cabronazo de Álvaro es lo que ha ocurrido. –contestó Aitor apretando los puños con furia.

Ambos abrieron los ojos desmesuradamente. Rosa se acercó a su hermana.

– ¿Te hizo algo?

-A mi no. Pero se pelearon y Aitor tiene moratones. –contestó entre balbuceos.

-Que no es nada. –dijo él. –Pero si me vuelvo a encontrar a este cabronazo… no respondo de mi… -juró enfadado.

-No quiero que vuelvas a pegarte con él. Es muy peligroso.

-Será cabrón… -escupió Izan. –Lo voy a matar…

-Cálmate, por favor. –le pidió Rosa. –Las cosas no se arreglan a golpes.

-Esa clase de gentuza es lo único que entiende. –contestó Izan con asco.

-Estoy de acuerdo, hermanito.

2 comentarios:

  1. dioosss ya se acabao?? pero buenooooo!! esta tremedamente genial se me a echo cortisiiimo x favor no tardeis mucho con el siguientee os lo pidoo! =) xDD

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